
Estaban un día unos niños jugando en el jardín de su casa, en la ciudad de Risk, un lugar muy grande, poblado pero mucho frío debido a la cercanía de la montaña, estos hermanos se llamaban José Y Martín, ambos eran gemelos, de pelo rubio, y ojos castaños, los dos estudiaban en el Colegio Científico, y les habían pedido una tarea de investigación sobre el Yeti, por suerte vivían a los pies del Himalaya, lugar donde vivía este monstruo, le pidieron permiso a sus papas para poder ir a la investigación, la respuesta fue afirmativa y estos dos hermanos partieron a la dicha excursión. Con equipaje, agua, cámara, etc, subieron la cima del Himalaya, y vieron una corona de montes hacía el fondo, ellos exclamaron “ohh” no podían creer lo que estaban viendo, nunca habían subido, tomaron la cámara fotográfica y comenzaron la indagación, al cabo de unos minutos iban casi 1 kilómetro de recorrido, y todavía no encontraban nada, hasta que José le dice a su hermano “Martín, mira esta huella”, los dos comenzaron a llenarse de dicha por dentro, y su ansiedad por buscar al Yeti era cada vez más. Al recorrer ya 4 horas en la montaña, por fin encuentran a un animal gigante, visto desde 5 metros no querían acercarse, lo fotografiaron y justo el flash de la cámara lo atrapó el Yeti, da vuelta su cabeza y corre hacia ellos, los gemelos corren desesperadamente por el Himalaya buscando la salida, el Yeti los persigue hasta el cansancio y logra atraparlos, José y Martín desmayados completamente, y el Yeti feliz de la vida arrastrándolos hacia su guarida. Los gemelos al cabo de 6 horas despiertan, los padres muy preocupados, y toda su familia, al despertar ven que están en una casa muy fea, con sólo una cama, comida, ropa y un gigantesco Iceberg, al ver que el Yeti no está, estos aprovechan de escapar y llevarse todas las pertenencias del monstruo, Gracias a Dios ellos pudieron bajar sanos y salvos de la montaña, con varios objetos del Yeti, para así al otro día llevarlos y exponerlos a la escuela.